Anakrusa (Noemí Viana, Eneko Gil, Iñigo Ortega) nace en 2011 tras recibir
la ayuda de creación Dantzan Bilaka. El objetivo del grupo es la búsqueda
de códigos de creación en común entre el movimiento, el sonido y el espacio.
Inmersos en un laboratorio experimental la compañía da con resultados
muy satisfactorios en el eco que el sonido deja en el cuerpo y su
transposición en el espacio y la palabra. Una máquina de escribir, un
metrónomo y los propios sonidos que genera el cuerpo son la base de lo
que hoy por hoy es su primera pieza, Tempus,-i.
Ahora el lugar es la calle. La forma de trabajar es la misma, la provocación;
un lugar urbano, un banco, un espacio habitado por el pueblo donde va a
suceder Insitu, la segunda pieza de Anakrusa.