Basada en la tragedia de Esquilo, los dramaturgos Pau Miró y Calixto Bieito han tomado prestada la esencia de esta pieza, el sentido de la fatalidad y la imposición de una potencia contra otra, pero han trasladado la acción a la actualidad. Los soldados persas se transforman en soldados españoles que participan en una misión de paz en Afganistán. Para interpretar a estos jóvenes soldados, Bieito cuenta con Natalia Dicenta, en el papel principal de Jerjes, Rafa Castejón, David Fernandez, Javier Gamazo y Roberto Quintana.
Réquiem por un soldado no es un alegato pacifista ni una tragedia sobre divinidades, sino sencillamente una historia sobre seres humanos, simples y mortales. Sobre su angustia, su tristeza y sus lamentos por una guerra perdida y, sobre todo, por sus soldados muertos. Porque los soldados muertos con nombre y apellidos hacen todavía más daño.
El Teatre Lliure ha impulsado en Barcelona una experiencia de mediación artística y transformación social con el Proyecto Casa, liderado por el director y creador francés Mohamed El Khatib
Forma parte de un estudio que está realizando La Red en colaboración con la Universitat Oberta de Catalunya.
Está en marcha desde el pasado mes de marzo y se desarrollará durante los próximos meses en diferentes fases.