MDR es una farsa para incomodar y divertir.
Melon, Mardi y Rossinyol se enfrentan a un conflicto inesperado. Su naturaleza indómita y torpe y su necesidad de existir los llevan a una obra improbable, donde exploran libremente cualquier barbaridad. Esta experiencia hilarante y aterradora transmite una historia de amistad sincera y áspera, provocada por un sentimiento de responsabilidad y de culpa.
Un crimen improbable, un juicio dudoso y un castigo absurdo.
Paradójicamente, quizás llegarán a provocar el deseo de morir de risa.