VANESA AIBAR HA TRAZADO UN CAMINO SINGULAR EN EL PANORAMA DEL FLAMENCO. LA MAYOR PARTE DEL PÚBLICO, LA CRÍTICA -Y HASTA LOS ARTISTAS- SE HAN QUEDADO ENREDADOS EN ELUCUBRACIONES IDENTITARIAS SOBRE LAS FRONTERAS Y LOS LÍMITES. LA BAILADORA JIENNENSE ENTENDIÓ MUY PRONTO QUE LA MEJOR MANERA DE RESOLVER CIERTAS PREGUNTAS (SOBRE TODO LAS QUE HABLAN DE FRONTERAS) ES IGNORARLAS. GRACIAS A ELLO, DECÍAMOS, HA MARCADO UN CAMINO INÉDITO Y, EN ÉL, HA ENCONTRADO UNA CALIGRAFÍA PROPIA, LO QUE LA GENTE GUSTA EN LLAMAR UN ESTILO (RECORDEMOS QUE ESTILO VIENE DEL LATÍN STILUS, PUNZÓN PARA ESCRIBIR).
Los artistas y sus exégetas hablan de estilo como quien habla de crear una marca (la cosa sigue yendo de fronteras); pero en el arte, la cosa no va de marcas, o sí, pero no en el sentido que lo usan la moda, las empresas y hasta los países (recuerden esa cosa llamada Marca España): la marca no está en el artista sino en el público, es él quien queda (o no) marcado, son sus tripas o su memoria donde se inscribe la cicatriz. Por eso, preferimos hablar de aire. La Aibar nos parece una de las pocas bailadoras actuales que tiene aire propio. Y lo tiene justamente porque a ella le interesa la danza como medio más que como fin. Por eso, lo que hace es indagar en la potencia del escenario como lugar de transformación. Para pisar esos terrenos se necesita una técnica sobresaliente, y Vanesa la tiene, pero no se queda embelesada en ella, no se extasía en la pura forma. Aibar rebusca más abajo, más lejos, más jondo; ignora los delirios melancólicos y las hipertrofias técnicas. Su búsqueda tampoco se sitúa en el terreno de las emociones; más bien, señala al cuerpo como centro absoluto de la cosa, es en la pura fisiología donde busca las respuestas: en los músculos, los tendones, los huesos está la salvación del delirio romántico. Porque «lo dulce y lo amargo, lo caliente y lo frío, lo amarillo y lo verde no son más que opiniones; sólo los átomos y el vacío son verdaderos»
Se formó en Danza Española y Flamenco en el Conservatorio “Reina Sofía” de Granada y completó sus estudios en el Centro Andaluz de Danza en Sevilla, pero además es Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Granada y Experta Universitaria en Técnicas Osteopáticas por la Universidad de Sevilla.
Su más reciente creación para la escena La Reina del Metal ha sido reconocida con premios nacionales e internacionales (Premio Max Mejor Espectáculo de Danza 2023, Mención entre los 10 mejores shows de 2023 en Ámsterdam según la prestigiosa revista holandesa Het Parool, Premio a Mejor espectáculo de la 40 edición de Palma Feria de Artes Escénicas de Andalucía, Premios a Mejor espectáculo de sala, mejor diseño de vestuario y mejor diseño de espacio escénico en los Premios Pad otorgados por la Asociación de profesionales de la Danza de Andalucía 2023, además de numerosas nominaciones a los Premios Talía de la Academia de las Artes Escénicas de España, Premis de la Crítica de Catalunya o Premios Lorca de Andalucía)
Otras obras que firma son ‘Sierpe’, ‘Liminal’, ‘Mujer en Azul’ o ‘El Espejo’. Desarrolla obras para espacios no convencionales en las que indaga en la recontextualización de los lugares públicos como Áspid y se interesa por la creación audiovisual y el impacto que ejerce en la danza, alumbrando ‘Animal Kingdom’/ ‘Cierro’ entre otras. Genera proyectos en los que expandir la danza y la investigación artística en entornos no habituales comisariando ciclos de artes escénicas en zonas rurales y universidades o dictando conferencias sobre ciencia y danza. En su trabajo se aprecian un diálogo desde el presente con los arquetipos femeninos, una renovación de las estructuras coreográficas flamencas, un compromiso con la investigación artística y la apuesta por el arte como una forma de conocimiento. Además, traza alianzas y colaboraciones con grandes artistas (Carmen Linares, Mayte Martín, Andrés Marín, Eva Yerbabuena, Blanca Li) y apuesta por el diálogo con otros profesionales de las artes, la tecnología y la ciencia.
La Reina del Metal. Work in progress.