inaugurado en 1910 como Gran Teatro, es un ícono cultural cuya historia de construcción fue larga y accidentada, finalizando el proyecto iniciado en 1884, con una fachada mudéjar única y un interior que recuerda a la quilla de un barco. Su nombre actual lo debe a Manuel de Falla, hijo predilecto de la ciudad, renombrado en 1926, y es famoso por ser el "templo" del Carnaval de Cádiz y sede de su famoso concurso, además de ofrecer teatro, ópera y música.