Cuando el joven Miguel FríasMolina (1908-1993) llegó aAlgeciras desde su Málaga natal, fue a trabajar ni más ni menos al burdel de Pepa La Limpia. No hay duda que su vida ya sonaba a pura “copla”; rodeado de mujeres desde su más tierna infancia –madre, abuela y tías- y seducido más tarde por el camarero árabe Samido en Sevilla. Cuando el andaluz decide dedicarse al mundo del espectáculo se convierte en Miguel de Molina y populariza canciones como El día que nací yo, La bien pagá u Ojos verdes. OJOS VERDES reivindica la canción popular española como una parte de nuestra esencia: es un tipo de música que injustamente se relaciona con el franquismo y que por lo tanto todo el mundo intenta borrar de la memoria colectiva.