LA BUJÍA Y EL OJAL Rebeldías mínimas Agacharse para mirar si el coche pierde aceite, lanzar una piedra al agua y que salte, cuantas más veces mejor. Cruzar las piernas al sentarse, limpiar una mancha del suelo en casas ajenas, mirarse en los escaparates, tocarse y morderse el pelo. ¿Qué nos define corporalmente como hombre o mujer? ¿Qué gestos o acciones propios del sexo que nos asignaron al nacer aprendimos y repetimos en el cotidiano? El concepto de género está sometido a múltiples manipulaciones, si bien la idea de género como convención social impuesta desde el momento en que nacemos y no asociada a factores biológicos está clara. Cuando nace un bebé, antes de determinar si es "normal" desde un punto de vista estrictamente físico, si tiene dos manos, dos piernas, dos ojos, se especifica algo mucho menos relevante, pero que va a condicionar su vida futura y va a poner de manifiesto la educación diferenciada que recibirá: es un niño, es una niña. A partir de ahí, incluso el que pudiera parecer el más banal de los símbolos, como la ropa, lxs diferencia: a las niñas se las viste de rosa (color asociado en nuestra cultura a los afectos) y a los niños de azul (asociado al trabajo). Las supuestas mujeres deben dedicar sus vidas a los afectos vestidas de rosa y los supuestos hombres deben ganarse la vida vestidos de azul. Pero como al final las mujeres tienen que trabajar además de sentir, el azul entra en sus vidas sin concesiones; por el contrario, el rosa no debe pertenecer al ámbito de lo masculino sin implicaciones de afeminamiento, lo cual lleva a sospechar la definitiva exclusión masculina del mundo sentimental y el rechazo social a todo lo que implique feminidad. Y así nos enfrentamos al concepto a investigar: Buscar desde el movimiento, acciones o gestos «apropiados» que te definen al rol asignado. Partir de la investigación de los tópicos en lo corporal. Trabajar estos conceptos desde el cuerpo y la presencia. Movimientos gestos o acciones estereotipadas. Atravesadas por lo lúdico, el humor, la pasión, la violencia, la repetición o el cansancio.
Ignacio Repetto & Anna Mezz, Edición: Berta Frías