Una propuesta escénica híbrida que se acerca más a la idea de concierto que a la de representación teatral.
El espacio sonoro, las atmósferas de luz y las imágenes de vídeo son las que sugieren, evocan y producen situaciones, compartiendo la escena con la presencia de los cuerpos.
Cuatro hombres en el escenario, en un espacio cambiante, transformado continuamente por la mezcla y las conexiones entre lo que se ve y lo que se escucha, entre lo que se percibe y lo que pasa inadvertido.
La música y el ambiente de sonido están generados en directo por una colección de sintetizadores históricos de la primera época de la composición de música electrónica.