Vendemos nuestra humanidad al diablo por la pasta, por el asfalto, por un falso cuento de hadas. Nuestra única obligación es obedecer, cuidar la cadena que ata nuestros pies. En juego está tu libertad, tu forma de pensar, tu forma de actuar. ¿Qué harás si no te quieres rendir? Tendrás que encontrar la manera de escapar, de saber, de localizar, de averiguar la jodida respuesta. Si el mundo está en sus manos, que la huida esté en las nuestras.
Trailer "Si el mundo está en sus manos"