A Teresa, de niña, los médicos le recomiendan nadar para enderezar su espalda. Pronto se da cuenta de que para ella la natación no es algo meramente terapéutico y entrena incansablemente hasta convertirse en la mejor, batiendo récords y ganando oros olímpicos para su país. Sin embargo, junto al orgullo, propio y de quienes están cerca de ella, empieza a nacer la sensación de que todo triunfo lleva consigo alguna pérdida. Y tendrá que aprender también a perder…