No todos los sueños se cumplen.
Desde que sus ojos se abrieron al mundo, el único sueño de José Antonio ha sido el de ser actor.
Pero no hay en el mundo un actor peor que José Antonio. No lo hay.
Desde pequeño, consciente de su ausencia absoluta de cualquier atisbo de talento, todo su entorno ha intentado quitarle la idea de la cabeza. Pero la pasión de José Antonio es infinita.
Daría cualquier cosa por el teatro, daría cualquier cosa por ser actor.
El tiempo ha pasado y José Antonio se ha casado con Asunción. Y no es actor, trabaja en una fábrica de salazones mientras sigue soñando bien fuerte.
Ni su mujer ni sus amigos consiguen sacarle la idea de la cabeza. No hay manera. La pasión de José Antonio es infinita.
Un día, a la hora del desayuno, José Antonio abre el periódico y encuentra un anuncio que cambiará para siempre su vida y la de todos los que le rodean: "Se busca actor. No se requiere experiencia".
A partir de aquí, su pasión infinita no tendrá freno, nada ni nadie podrá detenerlo ya, no hay manera.
José Antonio se presenta al casting y, ante el asombro de todos, es seleccionado.
La tragicomedia está servida.
Un director emergente en horas muy bajas ve en José Antonio la viva reencarnación del esperpento e intentará hacer de su propia vida un espectáculo performático que no dejará indiferente a nadie.
José Antonio está dispuesto a dar su vida por el teatro. José Antonio está dispuesto a dar su vida por su pasión. ¿Y tú?