Hablar de amor siempre es incómodo. Sobre todo cuando el imaginario popular nos ha llenado la cabeza de príncipes azules, pasiones de novela barata y estudiadas bandas sonoras que pinchan ahí, donde lo emocional nos hace vulnerables.
Y como a nosotros lo de incomodar nos pone, hemos encargado a cuatro dramaturgos/as cuatro piezas que desde la óptica personal de cada uno/a nos hablen del amor, de las relaciones de pareja, de la decisión de compartir la vida con el otro/a.
Así nació RULETA RUSA, una suerte de vodevil/espectáculo teatral/esperpento/juego escénico con el que comprendimos que el amor tenía mucho de factor suerte, de fortuna o incluso de fe. Apostarlo todo al rojo o al negro, hacer un órdago. En definitiva: arriesgar. Y en consecuencia: ganar o perder.