Estamos el siglo XVI, a las afueras de un pequeño
bosque de Francia. Aquí vive, en una pequeña y
lúgubre cabaña, nuestro protagonista, el joven
vendedor de jabón. Pasaba los días intentando
vender sus pastillas de jabón en los pueblos de la
zona, aunque con apenas éxito. Una noche, una gran
tormenta le sorprendió. Con el paso de las horas,
descubrió que con sus pastillas de jabón y el agua que
caía de las goteras podía crear… ¡pompas de jabón!