Es una pieza de clown poético que combina teatro físico, gesto, imagen y música. A través de una narrativa visual y emocional, la obra explora el desconcierto del encuentro con lo desconocido, el miedo a lo diferente y el anhelo universal de pertenencia.
La protagonista, una payasa aviadora, aterriza inesperadamente en un entorno que no comprende. Sin hablar, sin entender, pero con toda su presencia, va construyendo puentes invisibles con quienes la rodean.
La propuesta, de fuerte carga simbólica, utiliza el humor, la ternura y el absurdo como herramientas para desarmar prejuicios, cruzar límites y generar humanidad.