Un artista con alma de payaso llega a nuestras calles, como un feriante que aparece con su camión de chatarra dispuesta a convertirla en una atracción de feria o un circo que despliega su carpa en un nuevo lugar, este joven lunático, mágico y un tanto disparatado, aparece con su particular camión de circo jugando entre el público dispuesto a preparar el gran espectáculo, que seguro, no dejará indiferente.
Conforme llega al lugar, este joven va descubriendo que empiezan a pasar cosas mágicas y extraordinarias ¡pero el show debe comenzar!, así que no le queda otra que armarse de su nariz roja y salir a darlo todo pese a todas las adversidades.
Una vez comienza el espectáculo, no tardamos en darnos cuenta de que este no será un show de circo cualquiera: sino que, tendremos que ir más allá y adentrarnos en lo que hay detrás de esa nariz roja, en los fantásticos mundos que se esconden detrás de la mente de este artista, quien, a través del humor, del disparate y la participación del público, tratará de descubrir los secretos que hay más allá del hecho de hacer reír y cómo esto puede convertirse en un auténtico sueño que puede marcar su rumbo de vida.
¿Qué es lo que hace que no te apagues?
Eso que, de alguna manera, mantiene viva tu luz...
De esta pregunta nace esta idea, "Lilibú" (La luz que tengo yo, la luz que tienes tú).
"Lilibú" nace de un gesto que su creador, Salva Riquelme descubrió siendo payaso de hospital... y es que, cuando las niñas o los niños le regalan a Tiko Tiko (su nombre de payaso) un soplido mágico, de repente, una lucecita aparece por arte de magia en la punta de sus dedos, "es justo en ese momento cuando tu magia y la del niño se juntan y de repente algo bueno pasa, se arregla aquello que se rompió, se hacen solos los deberes, la varita vuela, o te sabes por fin la letra de la canción que no recordabas". Tal puede ser la magia, que hasta puede que te pinchen la medicina y no te enteres porque mientras, te estás riendo.
De ese descubrimiento tan fascinante, Salva decide hacer una investigación artística con el objetivo de crear un espectáculo con el que poder contar esta historia por todos los rincones del mundo, desde en un teatro de alta clase, hasta una plaza de pueblo cargada de abuelitas sentadas en banquetas de plástico. Y es que Lilibú es un espectáculo universal, aunque cargado de secretos y de simbología, además de un artesanal (pero potente y cuidado) cargado visual que, a través de diferentes disciplinas artísticas, consigue al público a pasar un rato divertido y cercano a la infancia, a nuestra parte más pura, auténtica, naif y genuina, a simplemente, jugar (o al menos, echar unas risas con una pizca de Punk).