Finales del s. XXI: Enric, o The Ricken como él se hace llamar, vive cerrado en su apartamento. El único contacto que tiene con el mundo exterior es a través de las redes. Al otro lado de la pared, Héctor pasa los días bajo un régimen estricto de aislamiento entrenando su cuerpo y mente siguiendo unos valores propios de una sociedad pasada. Un hueco en la pared que separa sus dos mundos los obligará a enfrentarse a lo que menos esperan: el otro.