‘Lo peor que le puede pasar a un niño’ es una propuesta escénica que explora la construcción —y deconstrucción— de la masculinidad desde una vivencia personal que se vuelve colectiva. La obra plantea preguntas incómodas sobre la identidad, lo binario, los cuerpos y los roles de género que nos han sido impuestos desde la infancia. Una pieza valiente, reflexiva y necesaria, que interpela al espectador y lo invita a revisar sus propias certezas.