Cuando mi consciencia se fragmenta, me disocio del yo. Se desconectan los pensamientos, los recuerdos, las acciones y el sentido de uno mismo. Utilizando el circo como herramienta que desdibuja los límites del movimiento corporal cotidiano, junto con una investigación de títeres-prótesis y máscaras exploramos la deformación y desintegración de lo corpóreo.
Al igual que la mente divide la información para poder procesarla, se busca dividir el cuerpo para poder entender.