En un pueblo donde el tiempo parece haberse detenido, un excéntrico Conde organiza una fiesta para impresionar a una peregrina e intentar que se quede a vivir. A su servicio, una sirvienta contorsionista que sueña con escapar, dos amigos comprados, un músico cíngaro que cobra por nota y dos fantasmas que no le dejan tranquilo. Entre pole dance, verticales, lámpara aérea, bastones
giratorios, bañeras acrobáticas y música en directo, todo se tambalea: el pasado, el presente y las apariencias. Una comedia circense sobre el deseo de pertenecer, la necesidad de inventarse, y la importancia de reírse mientras se
cae.