A través de la contorsión, el pole dance, la lámpara acrobática, las
verticales y la música esta casa misteriosa nos cuenta una historia
en la que los cuerpos sustituyen a las palabras.
Un excéntrico conde intentará celebrar una fiesta. A su servicio un
músico cíngaro que cobra por nota y una sirvienta contorsionista a
la que maltrata. En su contra dos fantasmas voladores que no le
dejan pasar ni un abuso más. El conde deberá aprender a tratar
bien a su sirvienta para que los fantasmas le dejen celebrar la fiesta
en paz.
Un espectáculo sobre el abuso de poder, la soledad, el deseo de
pertenecer y la necesidad de reinventarse. Una casa en la que todo
se tambalea: el pasado, el presente y las apariencias.