En el mundo de los malabares, todo sigue un patrón, un orden, un ciclo perfecto que garantiza que las bolas no caigan, que las mazas tracen su camino en el aire y que los diábolos giren sin fin. Pero ¿qué pasa cuando tres malabaristas quieren llevar la batuta al mismo tiempo? En Sin Patrones, no hay quien mande, solo manos que compiten y objetos que vuelan por encima de sus cabezas en un aparente caos divertido y fascinante.
Tres cómicos que viven y se mueven como los malabares que controlan, formando patrones, ciclos que se repiten hasta complicarse sin sentido. Entre juegos de poder, equilibrios imposibles y mucho humor, descubrirán que la verdadera magia no está en quién manda, sino en aprender a jugar juntos.