Se prepara ese lugar para ser observado y me abruma la absurda duda de si me pasan cosas, o de si soy bueno haciendo como que me pasan.
Me veo moviendo con el dedo la ruedita de una radio tratando de sintonizar con algo, lo que sea, pero yo me quedo con el gustito que da mover esa ruedita, suene lo que suene. Y desde ahí, os observo yo.