Inspirada en el libro de Irene García de la Rosa, esta historia está basada en la necesidad de compartir, crear y amar, que nos acerca al flamenco y nos recuerda que siempre sale el sol.
Aparecen las emociones básicas de la alegría, manifestada en la vocación y reconocimiento de lo que nos hace feliz ; y la tristeza, manifestada en la soledad, junto con la necesidad del vínculo comunitario.
Con esta obra se hace un homenaje a la danza y la música de la mano de un niño y una niña que llegan al corazón con su sentimiento y pasión por lo que les gusta y les mueve.