Turn Me On está concebido con un marcado acento ecléctico y tecnológico, ninguna de las disciplinas artísticas que lo componen, la danza, el jazz, la música electrónica en directo y las proyecciones multimedia, tendrían sentido sin la participación de las otras. Turn Me On, quiere ser un reflejo de este nuevo concepto de Cultura Total, donde confluyen todo tipo de estilos y tendencias y donde desaparece la fina línea que separa lo clásico de lo contemporáneo.
Turn me On (enciéndeme) es una palabra que refleja nuestra dualidad como individuos contemporáneos. Turn me On, encender/excitar... es la primera acción que estamos obligados a realizar cuando queremos acceder a la tecnología, escuchar música, ver imágenes o comunicarnos a distancia. Son acciones aparentemente sin trascendencia de nuestra cotidianidad tecnológica, un gesto que resulta ya automático, plenamente asumido por el individuo.
Turn me On pero, es también la expresión que utilizamos cuando queremos que salga nuestro lado más instintivo, cuando el deseo hacia el otro es manifiesto. A menudo en este contexto, es una palabra no expresada, es sencillamente un deseo, una oración en voz baja que pide del otro una respuesta inmediata con sus cinco sentidos.
Esta dualidad del hombre, latente en tantas cosas, es la que ha inspirado al director i coreógrafo David Campos y es lo que da el nombre a su nueva producción.
La música de esta producción ha sido pensada y escrita especialmente para cada coreografía. Cada una de las partituras pretende situarnos en un contexto determinado y muy preciso. Para conseguir este efecto, el compositor Lorenzo Peris, ha utilizado múltiples referentes musicales adaptándolos al cuarteto de cuerda electro-acústico que los interpreta; Vivaldi, Mozart, Massive Attack, Michael Nyman, Duke Ellington, ritmos de Bossa Nova, podemos incluso encontrar, en los solos de violín de Oriol Saña, referentes a la música Country, todo un magma musical que lejos de sobrecargar el espectáculo, lo convierte en un “calidoscopio” sonoro, rico en matices, fresco y muy dinámico.
Turn me on, se estructura a partir de una visión general sobre las emociones humanas y lo que las enciende, amor, tristeza, muerte, alegría, sexo, celos, incomprensión, etc...
El coreógrafo pretende dar una mirada sobre algunas situaciones cotidianas, con frecuencia inadvertidas para la gran sociedad, pero relevantes para cada uno de los individuos que las viven. Porciones de una realidad que, frecuentemente, soportamos con abnegada resignación y solo a veces, con alegría desmedida.
La danza, la música en directo y las vídeo proyecciones, situaran al espectador en este abanico de historias, serán el hilo conductor de estas vidas cruzadas, que posiblemente algunas reconozcamos como propias.
TURN ME ON, Ballet David Campos