¿A dónde van las palabras que un día partieron? ¿Y los sonidos que nunca fueron grabados? ¿Tienen algo que decirnos las estrellas?
En agosto de 1977 se lanzan al espacio las sondas Voyager con un disco que contiene canciones y sonidos de la Tierra, esperando que alguien nos escuche. En ese mismo momento, bajo una bola de discoteca, las frecuencias de dos jóvenes entran en sintonía mientras suena uno de los temas que viaja en las sondas.
Hoy estamos a punto de perder la comunicación con esas sondas mientras un hijo, fruto de aquella resonancia, busca la voz de su padre; como si encontrarla fuera a traerlo, como si escucharla fuera a dar respuesta a tantos años de silencio.
Con discos de vinilo, reproductores y casetes de audio, Resonancia viaja por los recuerdos y por el cosmos. La pieza explora el legado, la huella y la ausencia.