Inés, tras mucho tiempo sin tener relaciones, debido a pasadas
experiencias traumáticas con los hombres, conoce a Juan. Y se
acuesta con él. Como salidas de un sueño, se le aparecen de
golpe los fantasmas de todas las mujeres que fueron burladas
por Don Juan Tenorio. Sus historias hacen que la visión de Inés
sobre el Juan “contemporáneo” se vea distorsionada,
cuestionándose si el hombre con el que ha empezado a
generar un vínculo es un burlador, o es que ella es una de esas
burladas.