Bambú lleva una vida apacible, disfuta de su entorno, lo conoce y por eso lo ama. Esto, se lo ha enseñado su abuela, ella conoce bien el mundo, su mundo, convive con él, forma parte de él y por eso lo cuida. Enseña a Bambú que las cosas que realmente importan no siempre son las que brillan, que solo vemos bien con el corazón y que no importa lo grande que sea el obstáculo, siempre hay una solución. A esa voz del corazón, la abuela la llama el Rinoceronte y dice que en él se encuentra el poder para cambiar el mundo y por eso hay que mantenerlo despierto.
Esta historia cuenta lo que sucede cuando aquellos, cuyo rinoceronte está dormido, aparecen de repente y nos deslumbran con sus brillos, haciéndonos cómplices de la destrucción. ¿Habrá alguien que les haga frente y despierte al rinoceronte?
"A pesar de todo piensa que es posible que la gente sea mejor. Solo la utopía tiene argumentos poderosos contra la sinrazón" (Juan Margallo)