¿Venderías tu cuerpo para alcanzar tus sueños o simplemente para poder vivir?
No, afirmamos que no.
Pero no lo sabes, porque un mal día lo tiene cualquiera y no tienes ni idea, ¿dónde está tu límite?… No siempre es tu cuerpo el que vendes, a veces es tu sonrisa…
Todos tenemos una razón fundamental para sobrevivir.Todos tenemos un precio, y hoy puede ser un buen día para pensar cuál es el tuyo y venderlo, ¿no?.
La urgencia de dar respuestas, será el motor para trabajar sobre la erosión que transforma, destruye y evoluciona el cuerpo y la mente de una mujer, en una sociedad perfecta para el deterioro y la decadencia.
Flamenco y teatralidad, elementos indispensables en la escena para dar voz, movimiento y vida a esta puta, loca… la madre vendrá sola.