Nunca sabes donde puedes acabar. Como en las vacaciones, que no sabes dónde marchar, si a la montaña o a la playa. Y como no sabes dónde vas a ir, coges ropa de abrigo y pantalones cortos, zapato cerrado y chancletas. Total que la maleta está a punto de reventar. A puntito a puntito. Eso es lo que le pasa a estos personajes, que no saben dónde van a acabar. Pero preparados están. Muy preparados y preparadas.
Dramaturgia contemporánea y manipulación de objetos, la danza y la poesía visual. La puesta en escena de la obra tiene referentes del teatro post-expresionista alemán. Es decir, que hay un lenguaje ético y estético en el que la fábula encierra un mensaje claro, que tiene que ver con dar luz a aquellas mujeres que se exiliaron.