Fue tiempo de ilusiones y esperanzas, nada ambiguo, tan transparente que se hizo realidad el movimiento. Fue tiempo de esperas agobiantes.
Quisimos acuciarlo, pero él tiene su ritmo, y ella tuvo que amoldarse a él. Se hicieron uno, en una historia de amor creada desde la libertad, y por consecuencia, volaron; sobre el viento limpio, incluso, a veces, sobre nube de polvos.
Se hacían más suyos con el pasar de los días. Ella le regalaba el amor más puro; pero él, la vida. Tan firme y tan frágil como una estrella fugaz, él se hizo efímero, pero ella será eterna