El motor formal de este espectáculo se aborda desde los procedimientos de la escritura de Pablo Ruiz Picasso. A través de una selección de poemas, explorando en esa faceta con la que apasionadamente se comprome7ó, menos conocida del ar7sta, aunque fue una ac7vidad plenamente integrada en el conjunto de su obra. Los poemas de Picasso son como ríos en los que las palabras desfilan, se precipitan, nada las de7ene, se ajustan a su respiración, en diversas composiciones de sonoridades, juegos de palabras, experimentaciones basadas en la variable distribución de sus elementos. Cualquier permutación es posible, y en ese tratamiento de libertad absoluta, de constante búsqueda y yuxtaposición de lenguajes, es donde se emplaza esta propuesta. Con la materialización de esa plas7cidad en la palabra, en el movimiento, rasgo, tonalidad, color, gesto, tejido, al 7empo que contempla infinitud de miradas, recuerdos, imágenes, expresiones y situaciones ligadas a parte de nuestra historia reciente. Una vivacidad de imaginación y un hambre por la innovación que desde el flamenco y la danza se comparte también con la música de Erik Sa7e, portador de la antorcha de la vanguardia, amigo y colaborador de Picasso. Universos con carencias de las firmas de 7empo y las estructuras de compás estándar que guían a los intérpretes en cuanto al 7empo, la cadencia y el fraseo donde está presente constantemente el absurdo, indagando en la potencia de la ironía o el juego.