La Escalera transforma la limpieza en un acto artístico y de resistencia.
Álvaro Silvag, creador e intérprete, parte de su experiencia como “chico de la limpieza” para reflejar la lucha diaria de tantos artistas que deben desempeñar trabajos paralelos para poder sostener su carrera artística.
En escena, la mopa se convierte en un símbolo: una herramienta de servicio y expresión. A través de gestos repetitivos y mecánicos, la limpieza se resignifica como un compromiso con la creación y la comunidad. Lo que antes parecía un acto individual se transforma en un servicio colectivo, generando vínculos profundos entre cuerpo, objeto y público.
¿Cómo es posible que el humilde oficio de limpiador se transforme en un acto performático?