Para la primavera, nada, nace de la búsqueda de algo oculto, enterrado en historias antiguas y en lo que fue relegado, que nos concierne a todos. Los testimonios que dan origen a la pieza recorren el mismo camino; el viaje de un tren por las montañas, la migración de un pájaro, el camino de la vida, el de la muerte.
Caminos que no tienen nada en común,
no,
lo tienen todo.