TAKE OFF [Nada de esto tuvo que haber ocurrido] transforma el accidente
aéreo de Tenerife de 1977 -la colisión de dos Boeing 747 con 583 víctimas- en
una exploración escénica sobre la idea de accidente. No tratamos de recrear
el suceso, sino que indagamos en su lógica: cómo una cadena de decisiones,
malentendidos y sistemas en tensión puede producir la fatalidad con precisión
mecánica.
El escenario se convierte en una indagación del desastre: voces humanas,
ecos históricos y fragmentos documentales se entrelazan en una estructura en
capas. Pilotos, pasajeros, controladores y la propia niebla forman un coro que
oscila entre el dato y el delirio, entre la memoria y el destino.
Lejos de buscar culpables, TAKE OFF revela la belleza trágica del error y la
fragilidad del progreso. Una dramaturgia coral que explora la tensión entre
técnica y azar, entre el lenguaje que intenta ordenar el mundo y el silencio que
lo descompone. El accidente no aparece como una excepción del orden, sino
como su espejo más preciso, la grieta que deja ver la maquinaria invisible del
tiempo.
El teatro, entre el thriller y la comedia, entre lo trágico y el drama, se convierte
así en un vuelo suspendido que viaja de la historia hasta el mito, la precisión
de los hechos y la poesía del abismo, recordando que toda catástrofe es
también un reflejo del orden que la engendra.