"Mètode Rosa" es un espectáculo invertido sobre invertidos, un concierto documental donde se canta, se baila y se reflexiona en torno a algunas de las canciones más emblemáticas del colectivo LGTBI de las últimas décadas, todas ellas cantadas en catalán y presentadas, como indica el subtítulo, de manera invertida. De este modo, se empieza con una pequeña fiesta de estreno donde se canta y se baila, después tiene lugar la charla post-función del espectáculo, luego el bis, después el último tema, el penúltimo, etc., hasta llegar al primer tema, de manera que el propio concierto no solo está formado por canciones que hablan de vivir y amar en la diversidad, sino que incluso su propia dramaturgia convierte el acto en un concierto queer, al expresarse de forma distinta a la manera tradicional y normativa de realizar un concierto.
El espectáculo mezcla la interpretación en directo de electro-versiones de Raphael, Alaska, Miguel Bosé, Lluís Llach, Gloria Gaynor, Queen, Tracy Chapman o Edith Piaf con la proyección de pequeños vídeos documentales sobre la importancia de esas canciones o de sus autores a lo largo de la historia reciente de la música pop queer, y culmina con tres versiones personales de canciones populares catalanas, cuya letra ha sido modificada para poder explicar las luchas y derrotas en la propia historia queer del creador.
El núcleo conceptual de la pieza parte de una decisión sencilla pero cargada de sentido: todas las canciones se interpretan en catalán. Este desplazamiento no responde a una necesidad de comprensión, sino a una voluntad poética y política. Durante décadas, muchas de estas canciones permitieron explorar y expresar la identidad queer, pero no en la lengua propia, que carecía de un imaginario pop que hiciera habitable ese deseo. Traducirlas implica, por tanto, traducir también una experiencia que no pudo vivirse plenamente en catalán, reescribiendo el pasado desde una nueva posibilidad emocional.
Este gesto tiene una dimensión íntima y política a la vez: la lengua no es solo un medio de comunicación, sino un espacio donde se construyen la identidad y la memoria afectiva. Cantar estas canciones en catalán permite reconstruir la propia biografía emocional y generar referentes que antes no existían. Más que resolver una carencia práctica, el espectáculo propone una reparación simbólica: no cambia el pasado, pero sí la manera de recordarlo y de reconocerse en él, afirmando que solo cuando una experiencia encuentra su propia lengua puede ser plenamente habitada.
TEASER MÈTODE ROSA