Amor & Libertad
Mi bandera es blanca,
huele a biznaga y a dama de noche.
Nacida y fusilada en Málaga.
Familia Mestron.
1916.
J.M
M.M
La Rodeña.
Una familia humilde,
descendiente de los gitanos de Ronda,
que se trasladó al barrio de pescadores de El Bulto.
Vivían en un corralón, en la calle López Pinto .
Fueron delatados por vecinos
por ser rojos, de izquierda,
por pensar diferente.
Su hermano mediano
fue vinculado a los conspiradores de Mariana Pineda.
Cuando los descubrieron,
fusilaron al menor,
Miguel Mestron, con tan solo 16 años.
A su hermana mayor, Josefa Mestron,
la raparon,
la humillaron con aceite,
la pasearon por Málaga,
marcándola y señalándola.
Y desde entonces,
aprendió a callar.
Nunca quiso decir
que su apellido era Mestron.
El miedo se le quedó en la boca,
como una herencia invisible.
Después de todo el dolor,
se casó con un jefe portuario
y formó su familia.
Pero nunca olvidó.
Hasta el día de su muerte,
recordó a su hermano mediano a caballo,
y a Miguel, el pequeño,
con aquel tatuaje en el antebrazo,
hecho apenas dos semanas antes
de su fusilamiento.
Y ellos…
siguen sin tumba.
Perdidos en fosas comunes
de la Guerra Civil Española
y la dictadura que vino después,
donde a tantos los borraron sin nombre.
Mi familia no sabe dónde está.
Nadie nos dijo nunca el lugar.
Solo el silencio.
Mujer moderna,
con el brazo izquierdo marcado por la memoria,
como si el tiempo
no pudiera borrar la herida.