Perla es un homenaje a las mujeres obreras que no aparecen en los libros de historia. Ellas se sientan ahora en la cocina, sacan una caja con fotos de los “mejores años de su vida” y se enorgullecen porque han podido dar una carrera a hijas y nietas, aunque ellas dicen que no saben de letra.
Nuestro pueblo iba al ritmo de una Fábrica, la de Las Perlas, y los descansos de las obreras los marcaba la sirena. Ahora, nosotras, sus nietas, hacemos llegar su historia con respeto, crítica, humor y ternura, destacando la oralidad que hemos heredado y dando vida a los objetos y fotografías que las han acompañado. Queremos que resuene fuerte su voz, la de las mujeres propietarias de saberes industriales y artesanales, que han entregado su cuerpo, su juventud y su productividad a la Fábrica.