La Jeanine lucha para mantener una vida digna y ordenada en la ciudad, pero la realidad es que este hito tan sencillo es más difícil de conseguir a cada pasa que hace. Dirty Crusty explora los límites de las relaciones, los espacios y las identidades, y expone como este mundo demasiado salvaje nos empuja hasta límites insospechados. Clare Barron escribió esta obra el 2012, antes del #MeToo, antes de ser consciente de que había sufrido una agresión sexual y antes de ser diagnosticada con un trastorno bipolar. Confiesa que la escritura de este texto fue clave para poder poner nombre a las dos realidades que lo acompañaban y sobre las cuales hablaba sin identificar. Con un lenguaje irreverente, la autora revelación de la escena underground neoyorquina nos acerca a la dificultad de sobrevivir a nuestros días y encontrar nuestro lugar en el mundo a través de una anti comedia romántica que navega entre el humor ácido, la incomodidad y el desorden.