La noche del 24 de Diciembre de 1858, a las 2:45 de la mañana, en medio de un campo de cebada de un pueblo de Murcia, cayó un meteorito.
Desde entonces, una radiación extraordinaria recorre la tierra y los aires de ése lugar, afectando a algunas personas con los siguientes síntomas: un impulso irrefrenable de escribir poesía y la necesidad vital de contar historias.
Realismo mágico, folclore, teatro de objetos, humor y música en directo son los ingredientes de esta propuesta que habla de la necesidad de ficción ante la realidad devastadora del mundo y la creación de un universo propio.