En un pequeño pueblo costero, Manuela Martínez es interrogada por la policía acusada del asesinato de Virginia, la dueña de la casa donde trabajó más de treinta años. Ella insiste en su inocencia, pero su declaración abre un oscuro pasaje del pasado: un crimen cometido dos décadas atrás. En ese interrogatorio, entre recuerdos, silencios y verdades que queman, Manuela desvela los hilos invisibles que la llevaron a planear una venganza.
El pozo seco es un intenso monólogo coral interpretado por cuatro actrices. Cuatro voces que dan cuerpo a una misma mujer en distintas edades y estados de conciencia. La obra profundiza en la herida del machismo cotidiano y en cómo éste modela la vida, la culpa y la resistencia de las mujeres. Con un lenguaje poético y una puesta en escena sobria pero poderosa, El pozo seco interpela al espectador desde lo íntimo y lo social, recordando que el pozo del que no brota el agua es el alma de quien ha sido silenciada demasiado tiempo.