Daniel y Mariano se conocieron un sábado por la mañana en la Rambla del Poblenou, en Barcelona. Mariano tocaba su serrucho mágico con el arco de un violín y Daniel, hipnotizado —como el resto de viandantes—, se sentó en un banco para escucharlo.
Desde aquel encuentro fortuito han actuado juntos por toda la Península en este formato íntimo y dinámico, en el que se valen de una multitud de instrumentos y sonoridades para presentar las canciones de Daniel Cros.
Daniel Cros y Mariano Morales