AGUA SUCIA es un montaje escénico para dos actores – músicos que dialoga entre música y teatro, entre ruido y silencio, entre lo individual y lo colectivo. Una pieza en la que nos preguntamos en qué momento hemos dejado de escucharnos, de mirarnos a los ojos, y que persigue recuperar, junto al público, el sentido de lo común, de lo colectivo.
En escena, dos músicos y performers exploran el límite entre música y ruido, entre presencia y ausencia, entre soledad y comunidad. A través de la palabra, el gesto y una música vibrante, que emociona y atrapa al espectador, AGUA SUCIA indaga en el propio acto teatral y en la relación con el público: elemento indispensable para que ocurra lo inefable, esa comunicación real que da vida al hecho escénico.