Argilunak es un viaje poético sobre el duelo, la pérdida y la transformación. A través de la danza, la música, la poesía y las artes visuales, la pieza transita el delicado equilibrio entre la luz y la oscuridad para convertir una vivencia íntima en una experiencia universal. El cuerpo se transforma en un espacio donde habitan la ausencia, la fragilidad, la memoria y la esperanza, invitando al público a reconocerse en emociones compartidas. Concebida para el espacio público, Argilunak dialoga con la arquitectura y el entorno, creando una experiencia inmersiva que rompe la frontera entre intérpretes y espectadores. Una propuesta que celebra la vulnerabilidad como lugar de encuentro y la capacidad humana de seguir creando luz incluso en medio de la oscuridad.