De la tradición de la cultura flamenca y la necesidad de romper con ella, nace este espectáculo de danza hilado teatralmente, acompañado de músicos de flamenco tradicional, plasmado por la profundidad de la seguiriya, la feminidad de la guajira, la jondura de la farruca y los ritmos de los jaleos y las bulerías.
En un mundo de diálogos internos y exceso de ruido e información, ¿somos los dueños de nuestras decisiones? A menudo, nos invade la angustia, impidiendo nuestra quietud mental.
En consecuencia, surge la necesidad de reflexionar en torno al valor del silencio en nuestra sociedad, en una obra flamenca llena de pasión, fuerza y elegancia.