CUT ONE'S TEETH proviene del modismo inglés to cut one's teeth, una expresión que hace referencia al proceso de aprender algo desde cero y adquirir experiencia hasta llegar a dominarlo.
A partir de esta idea surge la voluntad de escenificar el viaje de transformación de un diamante en bruto en uno pulido, entendiendo este proceso como una exploración de la perfección y la belleza llevadas hasta sus límites. La pieza tensiona estos conceptos para revelar los mecanismos de adiestramiento estético y mental que los sostienen.
Mediante una propuesta de movimiento precisa, que bebe del imaginario de la danza clásica y de la figura de la bailarina, el cuerpo se esculpe como si fuera un diamante. Desde ahí, la obra pone en cuestión los cánones tradicionales asociados a la bailarina y dirige la atención hacia la fisicalidad de la disciplina: la autoexigencia, el sacrificio, el desgaste físico y la búsqueda insaciable de mejora que acompañan la construcción de la perfección.