El punto rojo es travieso, le gusta mucho jugar. Juega a esconderse, multiplicarse, expandirse, ¡incluso cambiar de color! Pero no está solo, tiene a una bailarina y una artista como compañeras de juego y juntas se la pasan la mar de bien en un mundo lleno de colores al son de la música.
¡En este espectáculo y descubrirás en qué se acaba convirtiendo nuestro punto rojo!
Danza, teatro, objetos y sombras se entrelazan para dar vida un espectáculo
familiar pensado para los más pequeños de la casa, pero que cautivará también
los sentidos de los mayores en su mundo onírico.