El proyecto nace de un proceso de creación colectiva y horizontal, en el que cada disciplina ha participado desde el inicio del proceso creativo. En la dirección artística, Ángeles Císcar articula este diálogo entre lenguajes, generando una dramaturgia sensible basada en la escucha y la atención al entorno. El sonido, diseñado e interpretado por Edu Comelles, surge de la amplificación directa de las vibraciones de las cañas mediante micrófonos de contacto, mientras que el movimiento de Do Rossi y Paula Esteve dibuja y transforma el espacio en tiempo real.
Oscil·lació 1 marca un nuevo capítulo dentro del trabajo de Ángeles Císcar, consolidando una línea de investigación que cruza artes visuales, escénicas y pensamiento contemporáneo.
Una propuesta que oscila entre lo escultórico, lo coreográfico y lo sonoro, y que invita al público a reflexionar sobre la fragilidad de los vínculos, la interdependencia y la necesidad de repensar nuestra relación con el planeta.