Retazos y eco (De piedra y piel), obra de danza contemporánea. Un viaje sensorial que se origina con la idea de poder capturar el alma de la Comunidad de Madrid a través de sus paisajes, arquitectura y tradiciones. La obra se construye a partir de fragmentos de memoria y resonancias de un tiempo que, aunque se desvanece, sigue presente en cada rincón. La coreografía, guiada por un lenguaje físico, orgánico y evocador, se entrelaza con música original que fusiona la composición contemporánea con el paisaje sonoro y la tradición madrileña, dando vida a una atmósfera en la que lo antiguo y lo moderno tienen cabida al mismo tiempo. Desde la solemnidad de los monasterios a la algarabía de las plazas, del susurro de los ríos hasta el eco de los oficios antiguos; la obra despliega un escenario en el que la memoria se manifiesta una y otra vez. Cada movimiento y cada gesto son un retazo, un eco del pasado, sugiriendo que nuestras historias perduran y que la arquitectura se transforma en la tierra y el cuerpo. Los intérpretes encarnan esa historia que, hoy, vuelve a respirar, permitiendo al espectador redescubrir Madrid no solo como un espacio geográfico, sino como un latido compartido y un legado vivo que sigue danzando. Retazos y eco (De piedra y piel) invita a reflexionar sobre cómo el pasado se reconstruye, se transmite y se transforma a través del cuerpo, la danza y la memoria colectiva.