Hay situaciones que disparan nuestro corazón y lo sentimos acelerarse con fuerza en el pecho lanzando una señal intensa, gritando un mensaje lleno de excitación que hace que todos nuestros sentidos se intensifiquen y nos mantengan enfocados en el presente.
Una mirada furtiva, una caricia, un atrevimiento, una primera vez... Para después devolvernos nuevamente a un presente rutinario en el que volvemos a ser nosotros mismos, pero ya no somos los mismos.
Pulsaciones x minuto en calle