Hiraeth es una pieza que explora la nostalgia por un lugar que quizás nunca existió, un lugar intangible que habita más en el cuerpo que en la memoria. A través de un lenguaje físico íntimo y visceral, los bailarines se mueven entre el deseo de permanecer y la necesidad de avamzar, construyendo y deshaciendo espacios afectivos en constante trasnformación.
La obra traza un viaje emocional donde la ausencia se vuelve motor del movimiento. Los cuerpos dialogan, se buscan y se rechazan, evocando paisajes internos marcados por la pérdida, la añoranza y la esperanza de regresar a algo que se siente propio pero inalcanzable.